jueves, 27 de enero de 2011

Descapitalización Humana

De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la OCDE, casi 10.1 millones de mexicanos viven en el extranjero, de los cuales el 99% está en EU. 
Todas las personas que eligen abandonar su país tienen distinto motivos para hacerlo, atendiendo a sus circunstancias pasadas y presentes, así como a las perspectivas que se tiene sobre el futuro. 
 Cada vez más profesionistas mexicanos deciden hacer sus maletas e irse a trabajar al extranjero. La salida de egresados universitarios, la fuga de cerebros que es la migración de individuos ya formados, científicos y de talento de México a otras naciones más desarrolladas, es impulsada principalmente por la falta de oportunidades de desarrollo, motivos económicos o por la misma seguridad y nivel de vida.
Hablar de migración laboral es hablar de un conjunto de circunstancias económicas y sociales vitales para cualquier nación. Sin embargo, rara vez se hace énfasis en la descapitalización humana que está sufriendo nuestro país, con todo lo que ello implica. 
De acuerdo a un estudio efectuado por BBVA Bancomer en 2010, a mayor nivel de escolaridad, crece la probabilidad de emigrar. De acuerdo al mismo estudio, 20,000 mexicanos con doctorado han emigrado a Estados Unidos en los últimos 14 años. 
En México, 55 de cada 100 egresados de las instituciones de educación superior trabajan en un área diferente a la que estudiaron.  Aunque en México se ha promovido una mayor educación las oportunidades de empleo son insuficientes. Los jóvenes de entre 14 y 21 años representan 53% de los desempleados en México; 49% de las de pérdidas de empleo y 30% de los informales. En los últimos 3 años, el nivel de desempleo de los egresados de las universidades de México se incrementó por arriba del 2 por ciento, mientras que el nivel salarial promedio que alcanzaron los licenciados en el 2009 y 2010 fue de 7 mil 500 pesos mensuales. Esto, a pesar de que los universitarios tenían ocho años de educación adicional a los que tiene el resto de la población en México. 
Además de la inseguridad y el crimen, México enfrenta otros retos, como lo es la creación de empleos para una sociedad que crece. La salida de jóvenes profesionistas del país asciende a 575 mil personas, lo cual ha costado a México arriba de 100 mil millones de pesos. ¿Será que para el año 2025 México comience a sentir los efectos de esta fuga de cerebros?
Esta realidad es preocupante porque, al perder a sus ciudadanos, la oportunidad del país para crecer y desarrollarse, para cambiar y resolver sus problemas disminuye alarmantemente. El mayor recurso con el que cuenta México somos nosotros, sus ciudadanos. Si nosotros lo  abandonamos, realmente toda esperanza estará perdida. 

jueves, 20 de enero de 2011

#redsocial

Reconozco que en los últimos meses entro a twitter para leer las noticias antes que ver algún noticiero o la página de algún periódico local. 
¿Qué viste hoy en las noticias? ¿Qué es noticia?  Cualquier cosa nueva y de relevancia puede ser noticia. Ahora bien, ¿de relevancia para quién? 
Las noticias nunca se acabarán. Lo que ha cambiado son los filtros y estándares al momento de jerarquizar noticias. Sin duda los medios de comunicación en conjunto con las redes sociales (ya sea los oficiales o los extra oficiales), se mueven en un mundo caníbal. Se alimentan de sí mismos: un noticiero de televisión transmite una nota sobre una mujer que utilizó Facebook como prueba en la corte para demandar a su marido; mientras que el noticiero utiliza herramientas como Facebook o Twitter para que sus seguidores permanezcan informados.  Ambos sirven como medio y también como fuente de noticias o información y se alimentan uno de otro. 
El uso y adaptación de nuevas tecnologías ha sucedido tan rápido que no nos damos cuenta del torbellino informático en el que estamos metidos. Al estar dentro y formar parte de este fenómeno no podemos dimensionar el impacto que tendrá esta nueva forma de vida.
 El año pasado, redes sociales tales como Twitter y Facebook fungieron como herramientas de comunicación vitales para situaciones como las del terremoto de Haití. A nivel nacional, para tener comunicación entre comunidades separadas por inundaciones y a nivel local para saber si hay balaceras por la zona por la que pasaremos. 
Las noticias que surgen en medios tradicionales como la televisión y radio tratan de como se utilizaron las redes sociales para ayudar a informar a las población de estos eventos. Por ejemplo: 1. Por Twitter se revela que hay carambola en Saltillo, 2. Algún noticiero reporta como por Twitter se revela que hay una carambola en Saltillo y 3. Por último, el noticiero reporta que hubo una carambola en Saltillo.  Bonus: por Twitter del noticiero se reporta de como hubo una carambola en Saltillo. Esta nueva generación está creciendo con una adicción y sed insaciable por tener la primicia: ser el primero en saber. 
Hablar de las redes sociales es hablar del derrumbamiento de barreras culturales, sociales, económicas y creativas. Es inevitable hablar de un mundo sin barreras impulsado por una economía globalizada en la que eliminamos los límites culturales que por una parte nos ayudan a ser más tolerantes hacia otras culturas y tradiciones, pero también llevan a la fusión, y al nacimiento de una nueva cultura. En México, solo el 26% de la población (aproximadamente) tiene acceso a Internet. Mi temor es que la brecha entre informados y desinformados se haga cada vez mayor.
 ¿Cuál es el futuro de las redes sociales? Es tan cambiante que es difícil predecirlo. Como un paso hacia aceptar la rápida apropiación de estas nuevas tecnologías, la Biblioteca del Congreso en Estados Unidos declaró hace unos meses, que todos los tweets formarán parte de “el cuerpo universal del conocimiento humano”, lo que significa que desde tweets significantes hasta los insignificantes dejarán huella en la historia. 
Miles de periódicos  en todo el mundo han cerrado sus puertas ante el bajo tiraje de sus publicaciones. La misma cultura de ir a comprar el periódico, o sentarse a leer el periódico en las mañanas con el café pordía desaparecer, como han desaparecido tradiciones y rituales a lo largo de los miles de años que tenemos existiendo como humanidad…..la pregunta que permanece es… ¿cuándo será el siguiente gran cambio?  ¿Qué sigue? Pensándolo bien, los políticos tienen un lenguaje tan Cantinflero que sus informes y discursos estarían mejor por Twitter, con puntos más concisos.